Micotoxinas

Introducción

Las micotoxinas son compuestos tóxicos producidos de forma natural por diversos tipos de hongos. Las micotoxinas entran en la cadena alimentaria como consecuencia de la infección de los cultivos antes o después de la cosecha y se encuentran normalmente en alimentos tales como cereales, frutos secos, frutos de cáscara y especias.

La presencia de micotoxinas en alimentos y piensos puede causar efectos adversos en la salud de seres humanos y animales, desde trastornos gastrointestinales y renales hasta inmunodeficiencia y cáncer.

La exposición a micotoxinas puede producirse debido al consumo de alimentos contaminados o a través de animales alimentados con piensos contaminados. Las micotoxinas más frecuentes que suponen un problema para la salud humana o animal son las aflatoxinas, la ocratoxina A y las toxinas del género Fusarium como, por ejemplo, el desoxinivalenol.

Dado que la temperatura y la humedad son parámetros importantes para el crecimiento de los hongos, se prevé que el cambio climático afecte la presencia de micotoxinas.

Hitos

2020: la EFSA publica un dictamen científico sobre los riesgos para la salud pública relacionados con la presencia de ocratoxina A en los alimentos, una micotoxina naturalmente producida por mohos que pueden encontrarse en una variedad de productos alimenticios, incluidos los cereales, las conservas de carne, los frutos frescos y los frutos secos, y el queso.

2018: la EFSA publica el último dictamen de una serie de cuatro en los que se evalúa si es adecuado establecer un valor indicativo grupal basado en criterios de salud para las micotoxinas y sus formas modificadas.

2017-2018: la EFSA evalúa los riesgos que el desoxinivalenol, el diacetoxiscirpenol y la moniliformina presentes en alimentos y piensos entrañan para la salud humana y animal. Las tres micotoximas están presente de manera predominante en los cereales.

2017: la EFSA se reúne con sus socios italianos para debatir el problema del cambio climático y las aflatoxinas, así como otras micotoxinas. La EFSA publica asimismo un vídeo sobre «Micotoxinas y cambio climático», en el que se destaca el modo en que los cambios de temperatura, la humedad, las precipitaciones y la producción de dióxido de carbono influyen en el comportamiento de los hongos y, consiguientemente, en la producción de micotoxinas. En el vídeo se presenta la investigación italiana sobre aflatoxina.

2009: la EFSA completa la elaboración del dictamen final de una serie de 30 evaluaciones del riesgo en las que se examina la presencia de sustancias indeseables en la alimentación animal.

Papel

La EFSA recopila y evalúa datos sobre la incidencia de micotoxinas en alimentos y piensos. También prepara documentos de orientación para los solicitantes referidos al modo realizar la evaluación de la seguridad y la eficacia de los aditivos para piensos que contribuyen a reducir la contaminación del pienso por micotoxinas.

La EFSA ofrece a los responsables de la gestión del riesgo asesoramiento científico en el que fundamentar su adopción de decisiones relativas a la determinación de las concentraciones máximas admisibles de micotoxinas (a saber, aflatoxinas, ocratoxina A, deoxinivalenol o zearalenona) en alimentos y piensos. Analiza asimismo los riesgos relacionados que entrañan para la salud humana y animal y puede establecer los valores relativos a la ingesta diaria tolerableEstimación de la cantidad de una sustancia presente en los alimentos o el agua potable que no se ha añadido deliberadamente (p. ej. contaminantes) y que puede consumirse durante toda la vida sin que se aprecie un riesgo sobre la salud. de diversas micotoxinas.

Los expertos evalúan la exposición humana y animal utilizando datos de incidencia extraídos, en concreto, de actividades de control llevadas a cabo en los Estados miembros de la UE. Ello incluye la exposición de grupos de población específicos como, por ejemplo, lactantes y niños, personas que siguen dietas específicas y diversas especies animales (como animales de explotación, peces y animales de compañía).

En lo que respecta a las micotoxinas en los piensos, la EFSA también considera el grado de transferencia de aquellos a los alimentos de origen animal e identifica las materias primas para piensos que cabría considerar fuentes de exposición.

La EFSA garantiza la continuidad de la recogida de datos sobre micotoxinas a través de la integración de nuevos datos generados sobre la incidencia de micotoxinas en las bases de datos existentes y del apoyo a la creación de otras nuevas.

Marco de la UE

La legislación de la UE protege a los consumidores mediante:

  • el establecimiento de niveles máximos de presencia de micotoxinas en alimentos y piensos para garantizar que no son perjudiciales para la salud humana o animal;
  • el mantenimiento de los niveles de micotoxinas en un nivel tan bajo como sea razonablemente posible, ateniéndose a las buenas prácticas agrícolas, de almacenamiento y transformación recomendadas.

Consúltese la información más reciente sobre la legislación de la UE en materia de micotoxinas.