Dioxinas y PCB

Introducción

Las dioxinas y los bifenilos policlorados (PCB) son sustancias químicas tóxicas que persisten en el medio ambiente y se acumulan en la cadena alimentaria. Su presencia en el medio ambiente en Europa ha disminuido desde el decenio de 1970 de resultas de los esfuerzos coordinados de los poderes públicos y la industria.

En el contexto del trabajo de la EFSA, las «dioxinas» se refieren a dos grupos de compuestos: dibenzo-p-dioxinas policloradas (PCDD) y dibenzofuranos (PCDF). Las dioxinas no tienen usos tecnológicos ni de otra índole pero se generan en diversos procesos térmicos e industriales como subproductos no deseados y a menudo inevitables. Los PCB se utilizaban de manera generalizada en numerosas aplicaciones industriales y se fabricaron en grandes cantidades a lo largo de varias décadas, con una producción mundial total estimada de entre 1,2 y 1,5 millones de toneladas, hasta que se prohibieron en la mayoría de los países en el decenio de 1980.

Las dioxinas y los PCB se encuentran en concentraciones bajas en numerosos alimentos. Se ha demostrado que la exposición prolongada a estas sustancias causa diversos efectos adversos en los sistemas nervioso, inmunitario y endocrino y altera la función reproductora. También pueden causar cáncer. Por tanto, su persistencia y el hecho de que se acumulen en la cadena alimentaria, sobre todo en la grasa animal, siguen siendo causa de ciertos problemas de seguridad.

Las dioxinas y ciertos PCB similares a las dioxinas (debido a sus propiedades toxicológicas similares) suelen examinarse conjuntamente en el contexto de la salud pública. Otros PCB denominados «PCB no similares a las dioxinas» presentan un mecanismo de toxicidad diferente, aunque también pueden causar efectos adversos en la salud.

Últimos datos

La Comisión Técnica de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (CONTAM) completó el primer examen global de la EFSA sobre los riesgos para la salud humana y animal derivados de las dioxinas y los PCB similares a las dioxinas presentes en alimentos y piensos. Los expertos, basándose en nuevos datos y métodos, determinaron que el valor ingesta semanal tolerable debía dividirse por siete. Llegaron a la conclusión de que la exposición alimentaria a dioxinas y PCB similares a las dioxinas constituye un problema de salud, ya que los datos de los países europeos dan parte de una superación del nuevo nivel de ingesta tolerable en todos los grupos de edad.

Aunque tal superación representa un problema de salud, es posible que la toxicidad de los PCB similares a las dioxinas más perjudiciales se haya sobreestimado debido al uso de los valores acordados internacionalmente conocidos como factores de equivalencia tóxica (FET). La Comisión Técnica CONTAM apoyaría una revisión de los FET de las dioxinas y los PCB similares a las dioxinas a la luz de los datos científicos más recientes. De confirmarse que la toxicidad es menor, se reduciría el grado de preocupación de los consumidores.

Hitos

2018: la EFSA publica su primera evaluación exhaustiva del riesgo que plantean las dioxinas y los PCB similares a las dioxinas en alimentos y piensos, divide por siete los valores de ingesta semanal tolerable basándose en nuevos datos y métodos y apunta a la existencia de un problema de salud debido a la superación del nuevo IST en la población de la UE.

2018: la EFSA celebra una sesión informativa con las autoridades nacionales de los Estados miembros de la UE para debatir el enfoque científico, lo que incluye el uso de datos sobre seres humanos, de su nueva evaluación del riesgo.

2018: dos dictámenes científicos evalúan los procesos de descontaminación de dioxinas y PCB de la harina de pescado mediante extracción o sustitución de aceite de pescado.

2015: la EFSA revisa diversas ingestas tolerables de dioxinas y PCB similares a las dioxinas en alimentos y piensos y acepta una solicitud de la Comisión Europea de efectuar una evaluación exhaustiva del riesgo para la salud animal y humana.

2012: un dictamen científico examina las dioxinas y los PCB similares a las dioxinas en alimentos comercializados para lactantes y niños pequeños a petición del Instituto Federal de evaluación del riesgo (BfR) de Alemania.

2012: datos recientes de control de la presencia de dioxinas y PCB apuntan a una disminución de la exposición alimentaria a lo largo del decenio anterior.

2011: un dictamen científico examina los riesgos para la salud humana relacionados con la presencia de concentraciones elevadas de dioxinas y PCB similares a las dioxinas en el hígado de óvidos y cérvidos.

2010: la EFSA publica una visión general europea de los niveles de dioxinas en alimentos y piensos.

2008: la EFSA responde a la solicitud urgente de la Comisión a propósito de la presencia de dioxinas en el ganado porcino irlandés.

Papel

La Comisión Técnica de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (CONTAM) de la EFSA ofrece asesoramiento científico y evaluaciones del riesgo sobre dioxinas y PCB a los gestores del riesgo de la UE para ayudarles a evaluar la necesidad de adoptar medidas reglamentarias como el establecimiento de concentraciones máximas de dioxinas y PCB en alimentos y piensos contaminados. Concretamente, la Comisión Técnica CONTAM debe:

  • evaluar la exposición en seres humanos y animales utilizando datos sobre la incidencia extraídos, en concreto, de las actividades de supervisión llevadas a cabo por los Estados miembros de la UE;
  • analizar la exposición de grupos de población específicos, por ejemplo, lactantes y niños o personas que siguen dietas específicas;
  • analizar la exposición de animales de explotación y domésticos y el nivel de transferencia del pienso a los alimentos de origen animal;
  • formular recomendaciones para la recogida de datos sobre dioxinas y PCB que permitan perfeccionar las evaluaciones del riesgo.

La EFSA también recopila y analiza datos sobre la incidencia de dioxinas y PCB en alimentos y piensos. Los datos a escala de la UE sobre la presencia de dioxinas y PCB en la cadena alimentaria pueden utilizarse junto a los datos sobre el consumo de alimentos para evaluar los avances logrados en los Estados miembros de la UE en la reducción de la exposición alimentaria de la población a estos contaminantes. Los gestores del riesgo también pueden utilizar estos datos para analizar los niveles máximos presentes en los alimentos y piensos.

Marco de la UE

En 2001, la Unión Europea adoptó una estrategia sobre dioxinas y PCB orientada a reducir los niveles de contaminación de estas sustancias en el medio ambiente, en los piensos y en los alimentos para garantizar un alto nivel de protección de la salud pública. En el sitio web de la Comisión Europea se resumen los principales hitos y se ofrecen detalles sobre la evolución de las políticas y las medidas reglamentarias adoptadas desde entonces.

En 2001, la Comisión Europea fijó por primera vez los niveles máximos de dioxinas, que pasaron a incluir los PCB similares a las dioxinas en 2006. El Reglamento (UE) n.° 1259/2011 y el Reglamento (UE) n.° 277/2012 se han actualizado recientemente y han establecido los niveles máximos de PCB no similares a las dioxinas en alimentos y piensos, respectivamente. Estas disposiciones han tenido en cuenta los datos más recientes sobre dioxinas y PCB en alimentos y piensos publicados en dos informes de seguimiento científico de la EFSA y un dictamen científico de la EFSA sobre PCB no similares a las dioxinas.

Los Estados miembros son responsables del control de los niveles de dioxinas y PCB en los alimentos. La Comisión Europea ha solicitado previamente a la EFSA que recopile, analice y publique estos datos.