Microplásticos y nanoplásticos en los alimentos
Los microplásticos y los nanoplásticos son pequeños fragmentos de plástico que se encuentran en el medio ambiente.
Los microplásticos miden entre 1 micrómetro (µm) y 5 milímetros (mm) y suelen ser más pequeños que un grano de arroz. Los nanoplásticos son aún más pequeños (entre 1 y 1 000 nanómetros), lo que los hace invisibles a simple vista. Tanto los microplásticos como los nanoplásticos son persistentes, se mueven con gran facilidad, son difíciles de eliminar del medio ambiente y cada vez se encuentran en mayores cantidades en el mar, la tierra y el aire. Debido a su tamaño, son difíciles de detectar y medir.
Los microplásticos y los nanoplásticos presentes en el medio ambiente pueden introducirse en la cadena alimentaria, incluida el agua potable. Se han detectado microplásticos en diversos alimentos, como mejillones, carne, miel, hortalizas, cerveza y sal de mesa.
Algunos estudios sugieren que las partículas de plástico pueden penetrar en las células humanas o animales, y las investigaciones han demostrado que también pueden transportar contaminantes. Sin embargo, aún se sabe poco sobre los niveles de exposición alimentariaA efectos de la evaluación de riesgos, medición de la cantidad de una sustancia que consume una persona o un animal en su alimentación, añadida de forma deliberada o presente involuntariamente (por ejemplo, un nutriente, un aditivo o un plaguicida) a los microplásticos y los nanoplásticos y sus posibles efectos en la salud humana. En el caso de los nanoplásticos, los datos disponibles son especialmente escasos, lo que los convierte en una prioridad importante para la investigación futura.
El interés del público por este tema ha aumentado rápidamente en los últimos años. Según el Eurobarómetro especial de la EFSA sobre seguridad alimentaria de 2025, casi tres cuartas partes de los europeos (73 %) han oído hablar de los microplásticos en los alimentos, lo que supone un aumento de ocho puntos porcentuales con respecto a 2022. En cuanto a la percepción de los consumidores, un tercio de los encuestados (33 %) señala los microplásticos como una de sus principales preocupaciones en materia de seguridad alimentaria.
Últimos datos
El Parlamento Europeo ha solicitado a la EFSA que emita un dictamen científicoDictamen que puede incluir evaluaciones de riesgos relativas cuestiones científicas generales; evaluaciones de una solicitud de autorización de un producto, una sustancia o una alegación; o una valoración de una evaluación de riesgos sobre los posibles riesgos para la salud que plantea la presencia de microplásticos en los alimentos, el agua y el aire.
Los expertos de la EFSA revisarán las pruebas más recientes sobre los microplásticos, que incluyen aspectos como el modo en que entran e interactúan con el cuerpo humano, cómo se transfieren a los alimentos y los métodos que se usan para evaluar los riesgos relacionados. También actualizarán las estimaciones de la exposición alimentaria sobre la base de nuevos datos de la literatura científica, en la medida de lo posible.
El dictamen científico de la EFSA, cuya finalización está prevista para finales de 2027, proporcionará al Parlamento Europeo los conocimientos científicos más recientes sobre esta cuestión y ofrecerá una base científica sólida para determinar las necesidades y prioridades de investigación con el fin de subsanar las lagunas de conocimiento actuales.
Hitos
En los últimos años, la EFSA ha publicado varios artículos sobre los microplásticos y los nanoplásticos.
<p>2026</p>
<p>Febrero</p>
Publicación de las conclusiones de un estudio cuantitativo transnacional sobre la preocupación pública en relación con los microplásticos entre los ciudadanos alemanes e italianos, realizado en colaboración con el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR). El estudio revela que, en general, existe una gran preocupación por los microplásticos. Aunque la mayoría de las personas afirman que piensan o hablan de los microplásticos solo de vez en cuando o en contadas ocasiones, muchas declaran estar dispuestas a adoptar ciertos hábitos para reducir su exposiciónConcentración o cantidad de una sustancia concreta que absorbe una persona, población o ecosistema con una frecuencia específica en un periodo determinado de tiempo.
<p>2025</p>
<p>Octubre</p>
La EFSA publica una revisión bibliográfica sobre los microplásticos y los nanoplásticos liberados por los materiales en contacto con alimentos. Los resultados muestran que estas diminutas partículas pueden pasar de los envases o los utensilios a los alimentos, pero en cantidades mucho menores de lo que sugerían algunos estudios anteriores. El estudio también pone de relieve las lagunas en los datos y formula recomendaciones para futuras investigaciones.
<p>Septiembre</p>
La EFSA publica los resultados de su encuesta especial del Eurobarómetro, en la que se analizan las percepciones, las preocupaciones y la confianza de los europeos en relación con cuestiones de seguridad alimentaria —incluidos los microplásticos— y los actores implicados.
<p>2023</p>
Publicación de las conclusiones de un estudio cuantitativo transnacional basado en entrevistas sobre la percepción pública de los riesgos de los microplásticos entre los ciudadanos alemanes e italianos, realizado en colaboración con el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR). Los resultados muestran que los entrevistados están preocupados por los posibles efectos negativos de los microplásticos en la salud humana, a pesar de la incertidumbreConcepto científico utilizado en el ámbito de la evaluación de riesgos para describir todo tipo de limitaciones en los conocimientos disponibles en el momento de realizar una evaluación, con los recursos acordados, y que afectan a la probabilidad de los posibles resultados de la evaluación y de la percepción de que hay poca información disponible.
<p>2021</p>
Publicación de las actas del 25.º Coloquio Científico de la EFSA, que reunió a expertos internacionales para analizar lo que se sabe —y lo que aún se desconoce— sobre los microplásticos y los nanoplásticos en los alimentos. Los expertos destacaron que aún persisten importantes lagunas de conocimiento y subrayaron la necesidad de armonizar los métodos y coordinar la investigación internacional.
<p>2016</p>
La EFSA emite una declaración sobre los microplásticos y los nanoplásticos en los alimentos, centrándose principalmente en los alimentos marinos. Los expertos señalan importantes incertidumbres y destacan la falta de métodos normalizados para detectar, identificar y cuantificar los microplásticos y nanoplásticos en los alimentos, así como la necesidad de evaluar los posibles riesgos para la salud.
Papel de la EFSA
La EFSA evalúa los posibles riesgos para la salud humana relacionados con la exposición a los microplásticos y nanoplásticos a través de la alimentación. Este trabajo lo realiza la Comisión Técnica Científica de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (Comisión Técnica CONTAM).
La Comisión Técnica CONTAM evalúa las pruebas científicas disponibles sobre la presencia de microplásticos y nanoplásticos en los alimentos, sus posibles peligros, cómo pueden absorberse y comportarse en el organismoSer vivo, como los humanos, los animales, las plantas y los microbios (como bacterias y virus), así como los riesgos potenciales que pueden suponer para la salud humana.
El trabajo científico de la Comisión Técnica también identifica las lagunas en los datos y las necesidades de investigación, y contribuye al desarrollo de métodos armonizados para la detección y caracterización de microplásticos y nanoplásticos.
Aunque la EFSA no regula ni establece límites, sus evaluaciones de riesgos sirven de base para las decisiones de gestión de riesgos de la UE relacionadas con la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores.
Marco de la UE
La UE está haciendo frente al creciente volumen de microplásticos en el medio ambiente actuando sobre las principales fuentes de emisión.
En el marco de iniciativas como la Estrategia de la UE sobre el Plástico, el Plan de Acción para la Economía Circular y el Plan de Acción de la UE «Contaminación cero para el aire, el agua y el suelo», se han adoptado medidas para reducir la contaminación por plásticos, restringir los microplásticos añadidos intencionadamente y limitar la liberación involuntaria. Estos esfuerzos se ven reforzados por la legislación de la UE, como el Reglamento REACH, por el que se restringen los microplásticos, y las normas para evitar pérdidas de gránulos de plástico.
Preguntas frecuentes
La EFSA aún no ha concluido una evaluación completa del riesgo que plantean los microplásticos y los nanoplásticos en los alimentos. Esto significa que, en la actualidad, la EFSA no puede pronunciarse sobre los posibles efectos para la salud. La EFSA está elaborando actualmente un dictamen científico para evaluar los posibles riesgos basándose en los datos más recientes disponibles.
Una vez en el medio ambiente, los microplásticos no se biodegradan fácilmente y pueden persistir durante largos periodos de tiempo. Pueden acumularse en los animales, como los peces y los mariscos, por lo que también pueden ser ingeridos por los seres humanos a través de los alimentos.
Se han encontrado microplásticos en los ecosistemas marinos, de agua dulce y terrestres, así como en los alimentos y el agua potable. Su liberación constante en el medio ambiente contribuye a la contaminación a largo plazo de los ecosistemas y las cadenas alimentarias. En estudios de laboratorio, la exposición a los microplásticos se ha relacionado con una serie de efectos (eco)tóxicos y físicos en los organismos vivos.
La investigación de la EFSA en el ámbito de las ciencias socialesRama de la ciencia que se refiere al estudio del comportamiento humano y su interacción con los aspectos sociales y culturales. Por lo general, abarca disciplinas como la psicología, la sociología, la economía, la antropología y las ciencias políticas. La EFSA utiliza las pruebas y los conocimientos especializados de las ciencias sociales para respaldar su comunicación sobre los riesgos desde la granja hasta la mesa, desarrollar sus métodos y capacidades de investigación y respaldar su agilidad organizativa. pone de relieve que el nivel de concienciación respecto a los microplásticos en los alimentos es relativamente elevado entre la ciudadanía de la UE. La encuesta del Eurobarómetro de 2025 sobre seguridad alimentaria indica que muchas personas consideran que los microplásticos constituyen un grave problema para la seguridad alimentaria. Los niveles de preocupación varían de un país a otro, pero en varios Estados miembros, como Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Finlandia, Luxemburgo y los Países Bajos, los microplásticos en los alimentos se encuentran entre los problemas de seguridad alimentaria mencionados con mayor frecuencia.
Los microplásticos pueden formarse cuando los objetos de plástico de mayor tamaño se desgastan con el paso del tiempo. Estos objetos de plástico son de uso cotidiano, como los neumáticos de automóviles, los textiles sintéticos y los plásticos utilizados en la agricultura, como el acolchado de plástico o los politúneles.
Los microplásticos también pueden fabricarse deliberadamente y añadirse a los productos con fines específicos, como las partículas exfoliantes en algunos cosméticos.