Retardantes de llama bromados

Introducción

Los retardantes de llama bromados (BFR, por sus siglas en inglés) son mezclas de productos químicos artificiales que se añaden a una amplia variedad de productos, incluso para uso industrial, para hacerlos menos inflamables. Se utilizan comúnmente en plásticos, textiles y equipos eléctricos o electrónicos.

Hay cinco clases principales de BFR, que se enumeran aquí junto a sus usos comunes:

  • Éteres difenílicos polibromados (PBDE): plásticos, textiles, componentes electrónicos moldeados, circuitos.
  • Hexabromociclododecanos (HBCDD): aislamiento térmico en la industria de la construcción.
  • Tetrabromobisfenol A (TBBPA) y otros fenoles: placas de circuitos impresos, termoplásticos (principalmente en televisores).
  • Bifenilos polibromados (PBV): aparatos de consumo, textiles, espumas de plástico.
  • Otros retardantes de llama bromados.

Estas clases se han comercializado como mezclas técnicas con diferentes marcas comerciales.

En la Unión Europea, está prohibido o restringido el uso de determinados BFR; sin embargo, debido a su persistencia en el medio ambiente, siguen planteándose dudas sobre los riesgos que estas sustancias químicas suponen para la salud pública. Los productos tratados con BFR, tanto a través de su uso como en forma de residuos, filtran BFR al medio ambiente y contaminan el aire, el suelo y el agua. Estos contaminantes pueden entrar en la cadena alimentaria, en la que se encuentran principalmente en alimentos de origen animal, como pescado, carne, leche y productos derivados.

Últimos datos

La EFSA trabaja en una actualización de los dictámenes científicos de la EFSA sobre retardantes de llama bromados, teniendo en cuenta los nuevos datos de presencia y cualquier información científica recientemente disponible.

Hitos

Entre octubre de 2010 y octubre de 2012, la Comisión Técnica Científica de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (CONTAM) de la EFSA completó una serie de seis dictámenes científicos sobre los principales grupos de BFR y sobre los riesgos potenciales para la salud pública debido a su presencia en los alimentos.

Octubre de 2012 El dictamen científico sobre BFR emergentes y novedosos examina los BFR menos conocidos no incluidos en los otros cinco dictámenes científicos. Si bien se han identificado BFR emergentes en materiales y/o bienes y en la vida silvestre, los alimentos o los seres humanos, los nuevos BFR solo se han identificado en materiales y/o bienes, pero no en la vida silvestre, los alimentos o los seres humanos. Se recogieron datos limitados y muy variables sobre 17 BFR emergentes y 10 BFR nuevos. Debido a la falta de datos y a la información limitada sobre la incidencia, la exposición y la toxicidad de todos estos BFR, no fue posible caracterizar el riesgo. Utilizando la información disponible y un ejercicio de modelización, los expertos identificaron algunos BFR emergentes y nuevos que podrían ser motivo de preocupación para la salud y que deberían considerarse en primer lugar para futuras investigaciones. Se han recabado pruebas convincentes (incluidos datos de toxicidad más amplios) de que el BFR de reciente aparición fosfato tris(2,3-dibromopropil) (TDBPP) y el BFR 2,2-bis(bromometil)-1,3-propanodiol (DBNPG) nuevo son genotóxicos y carcinógenos, lo que justifica un control adicional de su incidencia en el medio ambiente y en los alimentos. A tenor de los escasos datos experimentales en materia de comportamiento medioambiental de que se dispone, el 1,2-bis(2,4,6-tribromofenoxi)etano (BTBPE) y el hexabromobenceno (HBB) se identificaron como compuestos que podrían suscitar preocupación, ya que los informes indican que pueden acumularse en el organismo con el tiempo.

Abril de 2012 La EFSA publica un dictamen sobre Fenoles bromados y sus derivados (distintos del TBBPA o sus derivados).Debido a la falta de datos sobre la presencia y la toxicidad, la evaluación del riesgo se centra en el 2,4,6-tribromofenol (2,4,6-TBP). Es poco probable que la exposición alimentaria actual al 2,4,6-TBP en la UE plantee problemas de salud. También es poco probable que la exposición de los lactantes al 2,4,6-TBP a través de la lactancia materna plantee un problema de salud. Debido a la falta de datos, no fue posible evaluar el riesgo asociado a los demás fenoles bromados o a sus derivados.

Diciembre de 2011 La exposición dietética actual al Tetrabromobisfenol A (TBBPA) en la UE no plantea un problema de salud. No se presentó ningún dato de presencia de derivados del TBBPA a la EFSA ni se identificó información sobre su toxicidad. Por consiguiente, no fue posible realizar una evaluación del riesgo ligado a los derivados del TBBPA.

Julio de 2011 La EFSA concluye que la exposición dietética actual a Hexabromociclododecanos (HBCDD) en la UE no plantea un problema de salud. Además, es poco probable que la exposición adicional, especialmente de los niños pequeños, a los HBCDD procedentes del polvo doméstico plantee problemas de salud.

Mayo de 2011 La EFSA considera ocho éteres difenílicos polibromados (PBDE) como de interés principal. Se dispone de datos pertinentes sobre la toxicidad para cuatro de ellos (BDE-47, -99, -153 y -209). La evaluación del riesgo se limita a estos cuatro, a los que se aplica el método del margen de exposición (ME)Herramienta utilizada en la evaluación de riesgos para analizar los problemas de seguridad derivados de la presencia de una sustancia potencialmente tóxica en los alimentos o piensos.. En el caso del BDE-99, el ME indica que la exposición alimentaria actual podría plantear problemas de salud. Ello sería especialmente notable en los niños de corta edad (de uno a tres años), aunque la presencia de una muestra de alimentos en la categoría «alimentos para lactantes y niños pequeños» con una concentración elevada de BDE-99 podría haber dado lugar a una sobreestimación de la exposición en este grupo de edad concreto. En el caso del BDE-47, el BDE-153 y el BDE-209, es poco probable que la exposición alimentaria actual plantee problemas de salud. Dado que se siguen utilizando numerosos productos que contienen PBDE, las actividades de control de estos deben continuar.

Octubre de 2010 Los expertos de la EFSA concluyen que el riesgo para la población europea derivado de la exposición a Bifenilos polibromados (PBB) a través de la comida no es preocupante. Los PBB ya no se producen ni utilizan en Europa y su concentración ambiental es baja y decreciente, por lo que se les ha de asignar una prioridad baja en cuanto a ulteriores actividades de investigación y control.

Febrero de 2006 La EFSA identifica algunos compuestos que deben controlarse en los alimentos y los piensos, tomando como base los conocimientos sobre volúmenes de producción, la presencia de cada compuesto químico en alimentos y piensos, su persistencia en el medio ambiente y su toxicidad. Esto responde a una petición de la Comisión Europea para determinar los compuestos químicos dentro de los grupos de BFR que puedan ser motivo de preocupación para la salud humana o animal, con el fin de supervisar su posible presencia en los alimentos y los piensos.

Posteriormente, en octubre de 2006, se inició una recopilación a escala de la UE de datos sobre la incidencia de estos compuestos en los alimentos. Estos resultados de control se pusieron a disposición de la EFSA para que esta llevara a cabo su trabajo de evaluación del riesgo mediante la cooperación con los Estados miembros y de convocatorias de presentación de datos.

 

Papel de la EFSA

La EFSA ofrece asesoramiento científico y evaluaciones del riesgo sobre BFR a los gestores del riesgo de la UE, al objeto de ayudarles a evaluar la necesidad de adoptar medidas reglamentarias en relación con la seguridad de los alimentos contaminados por BFR. La EFSA tiene la obligación de:

  • evaluar la toxicidad de los BFR en seres humanos, teniendo en cuenta toda la información toxicológica pertinente disponible;
  • evaluar la exposición sobre la base de los datos de incidencia obtenidos en actividades de control de alimentos llevadas a cabo, en concreto, por los Estados miembros de la UE;
  • examinar la exposición de grupos de población específicos (lactantes y niños, personas que siguen dietas específicas, etc.) a los BFR a través de los alimentos e indicar la importancia relativa de otras fuentes no alimentarias;
  • investigar si hay compuestos individuales que puedan utilizarse como marcadores de la exposición alimentaria a los BFR;
  • identificar posibles lagunas de datos referidas a los cinco grupos de BFR.

Marco de la UE

La UE ha adoptado una legislación para reducir o suspender la venta y el uso de determinados BFR con el fin de proteger la salud y el medio ambiente.

La Directiva 2003/11/CE por la que se modifica la Directiva 76/769/CEE relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros que limitan la comercialización y el uso de determinadas sustancias y preparados peligrosos prohíbe la venta de dos mezclas comerciales de PBDE, denominadas pentaBDE y octaBDE, en concentraciones superiores al 0,1 % en masa.

A partir de julio de 2006, según la Directiva 2002/95/CE, los nuevos equipos eléctricos y electrónicos no pueden contener ya PBB y PBDE en concentración alguna. En julio de 2008, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) también prohibió una tercera mezcla de PBDE, el decaBDE, originalmente exenta de la aplicación de las restricciones.

En junio de 2009, con el fin de evaluar la necesidad de adoptar medidas reglamentarias con respecto a los BFR en los alimentos, la Comisión solicitó a la EFSA cinco dictámenes científicos sobre los riesgos para la salud humana relacionados con la presencia de BFR en los alimentos.