Fiebre catarral ovina

Introducción

La fiebre catarral ovina es una enfermedad vírica transmitida por vectores de los rumiantes domésticos y salvajes, como el ganado ovino, caprino, bovino y cérvidos.

Se transmite a través de las picaduras de algunas especies de mosquitos Culicoides. Actualmente hay 26 serotipos conocidos del virus, con diferentes tasas de virulencia y mortalidad.

La fiebre catarral ovina no afecta a los seres humanos, pero puede causar daños considerables a las poblaciones ganaderas. Se trata de una enfermedad transfronteriza, por lo que las medidas nacionales son insuficientes para controlar su propagación. 

Hitos

Marzo de 2017 –Los expertos revisan las medidas de control de la fiebre catarral ovina y las opciones para el comercio seguro de animales de zonas infectadas a zonas no afectadas por la enfermedad. También actualizan su asesoramiento científico sobre aspectos epidemiológicos de la enfermedad, especialmente sus patrones de transmisión.

Junio de 2011 – Un dictamen científico estima la prevalencia de la enfermedad en diferentes circunstancias y el tamaño adecuado de las zonas geográficas de seguimiento.

Noviembre de 2008 – Los expertos evalúan el riesgo de transmisión del virus cuando los animales están en tránsito a través de zonas infectadas. El riesgo no puede cuantificarse debido a la falta de datos, pero los expertos consideran que tratar a los animales con insecticidas o repelentes puede contribuir a reducir el riesgo.

Julio de 2008 – La EFSA ofrece asesoramiento sobre la fiebre catarral ovina con referencia específica a la hibernación del virus de la fiebre catarral ovina y a las medidas que pueden utilizarse para proteger a los animales frente a los ataques por vectores. Aunque ningún mecanismo aislado es responsable de la supervivencia del virus de la fiebre catarral ovina durante el invierno, los expertos llegan a la conclusión de que los mosquitos infectados son la explicación más probable.

Abril de 2007 – Se publica el informe del análisis epidemiológico global del brote de Europa noroccidental. Abarca el origen, los signos clínicos y la propagación de la enfermedad.

2007 – La EFSA proporciona informes semanales sobre la situación de la enfermedad y un análisis epidemiológico del brote.

Septiembre de 2006 – Poco después de un brote de fiebre catarral ovina en el norte de Europa, la EFSA solicita a los Estados miembros que compartan las evaluaciones nacionales del riesgo y la información que tienen sobre la enfermedad.

El papel de la EFSA

La EFSA presta apoyo científico sobre la fiebre catarral ovina a la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE. Sus actividades se centran en ampliar el conocimiento científico de la dinámica y la propagación de los patrones de la enfermedad en Europa, y en proporcionar una base científica para las medidas de gestión del riesgo. Ejemplos de aspectos investigados:

  • epidemiología y diagnóstico clínico de diferentes cepas;
  • el papel de los insectos en la propagación de la enfermedad;
  • los medios para controlar los insectos que propagan la fiebre catarral ovina, como insecticidas, repelentes y otras formas de proteger a los animales de las picaduras de insectos;
  • el uso de vacunas para reducir el riesgo de infección;
  • los riesgos de transmisión de enfermedades durante el transporte de animales.

Marco de la UE

La legislación de la UE establece disposiciones específicas para el control y la erradicación de la fiebre catarral ovina.